Manco Cápac y Mama Ocllo
Challapampa, Isla del Sol, a 11 de Agosto de 2.006
Nuestro padre el Sol, viendo el estado en el se encontraban los pobres mortales, mandó a la Tierra a los hermanos Manco Cápac y Mama Ocllo con el fin de civilizar a los pobladores. Fueron depositados sobre la Roca Sagrada de la Isla del Sol y desde ahí partieron para cumplir con el mandato divino. Les dijo el Dios Sol que dondequiera que parasen a comer o dormir procurasen hundir una vara de oro que les dio para señal y muestra y que allí donde se hundiese con un solo golpe parasen e hiciesen su asiento y corte. Así partieron del lago Titicaca y recorrieron largos senderos sin encontrar la respuesta esperada a la señal que portaban. No sería hasta el valle del Cuzco donde la Tierra decidiría tragarse para siempre la divina vara de oro con el capital mensaje que encerraba y fue así como Manco Cápac fundó el Imperio Inca convirtiéndose en el primer emperador de una larga serie de dinastías. Todos los que le sucedieron tuvieron la obligación de peregrinar una vez al año a esta Isla, meca de un pueblo, origen de la vida y cuna de una de las culturas más importantes del mal llamado Nuevo Mundo.
En la Isla del Sol reina el silencio y en sus escarpados parajes sólo crece la leyenda enriquecida siempre por el misticismo que le otorga su condición de lugar sagrado. No son pocos los restos arqueológicos que dan testimonio de una historia repleta de momentos decisivos pero a este lugar le sobran las piedras añadidas por el hombre porque de su sencillez, de la pureza de sus líneas, ya se desprende la majestuosidad de esos lugares especialmente mimados por la Creación.Sólo un camino la recorre de Sur a Norte, de Norte a Sur, acariciando sus colinas sin distorsionar en absoluto la armonía del conjunto porque aquí la tenue existencia de los quechuas y los aymarás apenas es perceptible y pasa completamente desapercibida en un lugar en el que el hombre no ha conseguido aun poner en marcha el reloj.
Dicen que la magia sólo existe para los que creen en ella y es posible que éste sea un lugar exclusivamente apto para creyentes. Lo cierto es que yo me voy de aquí henchido de energía, paz y armonía y, desde luego, completamente convencido de haber visitado uno de los lugares más maravillosos y mágicos del Mundo.

Un fueguito dijo
Sin despegarme de tus historias y viviendo un momento "mágico" desde Sevilla, te espero para enseñarte unos billetes de avión... y para abrazarte :).
Besito grande.
17 Agosto 2006 | 09:49 AM